eyder benavides
Profesión principal y breve descripción del ámbito de trabajo. Experto en su campo con una trayectoria destacada y numerosas contribuciones a su área de especialización. Reconocido por su compromiso con valores importantes y su dedicación a causas relevantes.
Formación académica y especializaciones. Experiencia laboral en instituciones destacadas y roles de liderazgo en organizaciones importantes. Ha participado en proyectos significativos y ha recibido reconocimientos por su trabajo excepcional.
Actualmente continúa su labor en [área de trabajo], enfocándose en [temáticas relevantes] y promoviendo [valores o iniciativas]. Su trabajo ha impactado positivamente en [beneficiarios o área de influencia].
Trayectoria Profesional
Descripción detallada de la carrera profesional, incluyendo los roles más importantes y las contribuciones más significativas. Experiencia en diferentes sectores y capacidad de adaptación a diversos desafíos profesionales.
Enfoque en aspectos particulares de la profesión y metodologías de trabajo. Enfoque colaborativo y orientado a resultados, con una clara visión de impacto positivo en la comunidad o sector.
Filosofía de trabajo y valores que guían las decisiones profesionales. Compromiso con la excelencia, la innovación y el desarrollo continuo. Colaboraciones con instituciones y profesionales destacados en el ámbito nacional e internacional.
Línea de tiempo
Infancia en Tacazaluma: Nací en Magangué, pero mi niñez la viví en Tacazaluma, un pequeño corregimiento de pescadores y agricultores. Allí aprendí a valorar la sencillez, el trabajo honesto y la fuerza de la comunidad. Desde entonces descubrí tres pasiones que me acompañarían siempre: estudiar, actuar y bailar al ritmo de la música folclórica de mi tierra.
El legado de mis padres: Mi madre, docente, y mi padre, comerciante, me enseñaron dos principios que marcaron mi vida: la disciplina y el amor por el conocimiento. Aunque en casa insistían en que estudiara medicina en Cartagena, yo ya había encontrado mi verdadera vocación: la educación y la psicología.
La tambora que transformó mi pueblo: En un año en que no pude estudiar, decidí no quedarme quieto. Reuní a los tamboreros de mi pueblo y juntos organizamos un grupo musical que rescató la tradición que se había perdido. Así nació el Festival de Tambora de Tacazaluma. Ese día comprendí que con la cultura también se podía transformar a una comunidad.
Universidad y liderazgo estudiantil: Mi destino me llevó a Barranquilla, a la Universidad Metropolitana, donde estudié Psicología. Allí aprendí a soñar en grande, me convertí en líder estudiantil, fundé la revista del programa y empecé a expresar mis ideas sin miedo. Fue el lugar donde confirmé que la educación era el camino para abrir puertas y cambiar vidas.
El dolor y la enseñanza de las pérdidas: Pasé de ser estudiante a docente, y en ese camino viví una de las pérdidas más duras: la de mi abuela, quien me enseñó a no ser del montón. Años después, ya como concejal de Cartagena, tuve que despedir a mi padre, un hombre generoso que me levantaba a estudiar en la madrugada porque decía que la cabeza fresca aprendía más. Ambos me dejaron lecciones que hoy son parte de mi carácter y mi propósito.
El nacimiento de un sueño: Elyon Yireh: Con fe en Dios llegué a Cartagena para fundar una institución educativa. La llamé Elyon Yireh, que significa “Dios proveerá”. Empezamos con un computador prestado y una casa arrendada, pero desde el primer día recibimos 700 estudiantes. Ese día entendí que el sueño había nacido grande.
Una visión que trasciende: Desde el inicio supe que Elyon Yireh no sería un simple instituto. Nació con visión de universidad, con alcance nacional e internacional, y con la misión de transformar vidas a través de la educación. Hoy somos una comunidad de rectores, docentes, coordinadores y colaboradores que creen en este proyecto.
Mi propósito: Estoy convencido de que cada estudiante es una semilla de cambio. Cuando un joven se transforma, también lo hace su familia, su comunidad y el país entero. Ese es el legado que quiero dejar: una educación que inspire, que abra caminos y que construya futuro.